Crisis del petróleo



Crisis del petróleo


En lo que concierne a la crisis del petróleo, es necesario recordar que dicho elemento es indispensable en la lógica de producción capitalista actual; sobre esto López (2008) nos indica que “La mayor parte de los conflictos bélicos en el mundo durante las últimas décadas han tenido su origen en las luchas por el control de los recursos naturales, en particular por el petróleo.” (López A. , 2008, pág. 1)

Esto ha convertido al petróleo en el elemento central de las grandes crisis y conflictos a nivel global; Aguilera (1982) nos advierte que “Hoy en día es tan obvia la importancia del petróleo, fundamentalmente como fuente energética, aparte de su utilidad como materia prima en la fabricación de miles de productos…” (Aguilera , 1982, pág. 43) Es a través de lo anterior como podemos comprender que el petróleo más que un elemento para la producción,  pertenece a la lógica de la vida misma. Así mismo, cabe señalar lo apuntado por Trías (1974)

El petróleo es uno de los cimientos esenciales de la civilización industrial. No solo porque es, y lo seguirá siendo por mucho tiempo, su principal e insustituible fuente de energía sino también porque suministra la materia prima para la petroquímica, clave, junto con la electrónica de la revolución tecnológica contemporánea. (Trías, 1974, pág. 9)

Pero ¿Cómo se ha hecho tan indispensable? Aguilera (1982) señala que:

La invención del motor de explosión y su subsiguiente aplicación al automóvil, abrió con el uso de otro derivado, la gasolina, nuevas fronteras al petróleo, las cuales ampliáronse, aún más, cuando después de concluida la Primera Guerra Mundial, un estadista francés manifestó en frases muy significativas que "los aliados habían ganado ese conflicto navegando sobre una ola de petróleo. (Aguilera , 1982, pág. 43)

Es necesario recordar que tras la segunda Guerra Mundial hubo un reacomodamiento de las fuerzas geopolíticas y el control de los recursos naturales, así como la producción y reproducción de estos. No obstante, tras establecerse los bandos occidentales y orientales poseedores de las reservas de petróleo, se generó una lucha político-militar estratégica para legitimar por medio de la nueva democracia, quien es el merecedor de las rutas del petróleo, y de este último también. En ese sentido en la actualidad uno de los elementos clave, para analizar la complejidad de su obtención es el área geográfica, ya que como señala Aguilera (1982)

…la geografía ofrece ciertas peculiaridades en la problemática del petróleo, como en lo que se refiere no sólo a los centros de extracción y refinación, sino a las rutas de transporte, siendo, en este caso, áreas críticas el Golfo Pérsico, el Sur de África y la cuenca del Mar Caribe. (Aguilera , 1982, pág. 44)

Ante tal contextualización de la dinámica actual sobre la problemática del petróleo, es meritorio bridar ciertos datos sobre este mismo, Roberts (2004) señala que

La crisis de la economía basada en los hidrocarburos será el asunto político central del siglo XXI. Las proyecciones más autorizadas prevén que —si no ocurre una recesión de grandes proporciones— la economía global demandará en 2020 el doble de petróleo, un 75% más de gas y un 40% más de carbón que en 2000 y que el mayor aumento se dará en el Sur (del 45% al 60% del total), en las economías emergentes (China, India, Rusia, Brasil, México, Sudáfrica y otros) en competencia con los grandes consumidores de hoy (EE.UU., UE, Japón). (Roberts , 2004, pág. 167)

El análisis de Roberts (2004) nos plantea nuevamente una dura competencia económica y quizás política entre dos bandos, que se disputaran el liderazgo actual sobre el dominio del petróleo. Al mismo tiempo otra de las problemáticas surgidas a raíz de la disputa por el petróleo, es el efecto que esto ha tenido sobre el ambiente, sobre esto también Robert (2004) señala

El Grupo Internacional de la ONU para el Estudio del Cambio Climático (IPCC) afirmó en 2005 que el calentamiento global ya no puede detenerse a corto plazo. Es posible sólo retrasarlo y mitigarlo reduciendo al mínimo cuanto antes las emisiones de CO2. La temperatura global media aumentó 1,13º en el siglo XX y se prevé suba 2,6º en 2050 y 3,7º en 2100. (Roberts , 2004, pág. 168)

Roberts nos muestra según los últimos datos, consecuencias realmente desesperantes, también apunta que “Los efectos serían catastróficos. Así, un aumento de sólo 0,2º más podría alterar los monzones y desencadenar crisis agrarias que convertirían en refugiados ambientales a decenas de millones de personas en Asia y África.” (Roberts , 2004, pág. 168) Debemos comprender que los enfrentamientos militares y políticos del siglo pasado y el actual trajeron consigo crisis humanitarias y distintos problemas a nivel internacional, pero que ahora, estamos ante un escenario totalmente distinto, ya que el modelo lineal de producción (infinito) del sistema capitalista no calza con las fuentes primarias de la naturaleza, ya que estas son finitas y limitadas, ante esto la respuesta de los gobiernos no ha sido la más razonable, y que fácticamente podemos ver y comprender que las estrategias militares y políticas de las potencias no van en caminadas al cambio de hidrocarburos derivados del petróleo, por otros elementos; Roberts (2004) nos habla más de esto

Pese a los problemas de los hidrocarburos —suministro a largo plazo, dependiente de la estabilidad política, y grave daño ambiental—, no hay una voluntad política global de realizar suficientes inversiones en investigación y redes de suministro, ni de aprobar los incentivos fiscales que hagan competitivas las nuevas tecnologías más afianzadas. (Éstas no son hoy más rentables que los hidrocarburos; su mayor activo es su limpieza, el coste oportunidad de prevenir el perjuicio incalculable de un gran cambio climático). (Roberts , 2004, pág. 170)

Sumado al problema ambiental, debemos traer a discusión uno de los problemas centrales de la crisis por el petróleo, y esto tiene que ver con la lucha de poder entre occidente y oriente, como bien se mencionó anteriormente, y es que según López (2008)

A medida que las reservas de petróleo de EU sigan disminuyendo, y consecuentemente aumente la dependencia de crudos importados de regiones todas inestables como lo es el mundo islámico, se da por descontado que la violencia y el terrorismo irán en incremento, hasta que se llegue a límites intolerables en una fecha coincidente o muy cercana al pico en la producción, momento en que la demanda mundial de crudo supere la oferta. (López A. , 2008, pág. 3)

Considerando que los esfuerzos de distintos divulgadores científicos se han concentrado en demostrar empírica y teóricamente que estamos frente a una crisis ambiental, la perspectiva del uso y disputa por el petróleo cobra un nuevo matiz, ya que no solo nos estamos acercando a nuevas guerras, sino que a una guerra contra la que no podremos salir bien parados, la guerra contra el cambio climático. Ahora bien, de forma muy simple, y concreta López (2008) nos aclara que
 En resumen, la situación geopolítica mundial a corto y mediano plazos en torno al petróleo se sintetiza en una ecuación elemental: Menos petróleo en la oferta mundial + mayor competencia entre las grandes potencias por el acceso al recurso + incremento del terrorismo = riesgos de conflictos bélicos a escala regional y mundial. (López A. , 2008, pág. 3)

Ahora bien, basándonos en todo lo anterior debemos tener claro algo, sobre la crisis del petróleo sobre esto Aguilera (1982) nos aclara

La producción o venta de petróleo no es un hecho solamente económico. Hoy es más que nunca un acontecimiento político y estratégico. El tránsito de la energía, ya sea petróleo, carbón o más adelante la nuclear, es entre otras cosas un movimiento del poder político, tanto en la vida interna de las naciones como en la internacional. (Aguilera , 1982, pág. 52)

Y es que a nivel internacional “El enfoque geopolítico del fin del petróleo es simple. De un lado, EE.UU. demanda el 25% de la producción mundial —eso le permite presionar duro a los proveedores—; pero China, segundo comprador mundial, será el primero en 2020.” (Roberts , 2004, pág. 171) El panorama en sí no es alentador como bien expone Roberts, pero debemos considerar aun otro aspecto y es que “Lo que se juega es el precio, que determina la dirección, cantidad y velocidad del flujo de dinero y poder global, y la demanda de energía —y su tipo— y el crecimiento en cada país.” (Roberts , 2004, pág. 171)

Finalmente, para reconocer lo que ha significado el petróleo en los últimos siglos de la humanidad mencionamos que no solo es un elemento del cual se extraen materias primas, el petróleo es el significante, pero el significado en sí de este, envuelve lógicas de poder, dominio, injerencia y violencia. Trías (1974) nos recuerda que

El petróleo, como no podría ser de otra manera, es un factor de poder decisivo en el mundo contemporáneo. N. Skypman afirma que el poder depende de la capacidad para mover hombres. El petróleo mueve millones de hombres, en la paz y en la guerra. (Trías, 1974, pág. 53)

Nos estamos enfrentando a relaciones sociales (de poder) en donde todo gira en torno a un líquido natural oleaginoso e inflamable, constituido por una mezcla de hidrocarburos que se extraen del fondo de la tierra o del mar. ¿se han dejado a un lado los fines energéticos o industriales de este? ¿los estados se han concentrado en una guerra político-militar sin sentido? ¿es acaso la sobre explotación de este elemento natural nuestra Némesis?

Surgen muchas preguntas ante el comportamiento preocupante e hilarante que las distintas naciones han adoptado, con el objetivo de poseer el líquido “sagrado”, hasta donde llegaremos y cuáles serán nuestros límites aun sabiendo que el planeta nos pasara factura tarde o temprano, por nuestra pasiva reacción ante el uso desmedido y desproporcional de algo que tomó miles de años para formarse. Como bien señala Roberts (2004)

El sistema cambiará. ¿Hasta qué punto lograremos adaptarnos? Las generaciones nacidas en torno al cambio de milenio y después vivirán toda su vida en el marco de esta gran transformación. Ellos lo sabrán; por ellos, no deberíamos legarles un desafío que exceda sus posibilidades de superarlo. (Roberts , 2004, pág. 173)

Es la historia del ser humano dejar herencias conflictivas, cargadas de problemáticas sin solución en la búsqueda de utopías, y el desarrollo de modos de producción que nos han llevado hasta el actual capitalismo vorágine, que nos interpela dañando no solo nuestro ambiente natural sino también a nosotros mismos, ¿es esto lo que queremos para el futuro mediato?

Bibliografía

Aguilera , J. A. (1982). Geopolítica y petróleo en la Cuenca del Caribe . Nueva sociedad , 43-54.
López A. , J. (2008). Geopolítica del petróleo y crisis mundial . DYNA, 1-7.
Roberts , P. (2004). El fin del petróleo . Ediciones B, 167-173.
Trías, V. (1974). La guerra del petróleo y la crisis económica internacional . Buenos Aires, Argentina : Crisis.


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